CONSEJO GENERAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS  
CORIA DEL RÍO


Capilla de Ntra. Sra. del Rocío

Estado del óvalo del Simpecado antes de la restauración realizada por D. José Luis Coto Cobos, 1989  

Sede de la Real, Imperial, Ilustre y Antigua Hermandad del Rocío de Coria del Río. construida sobre el lugar donde se se albergaban los coches de caballos de la casa propiedad de D. Anastasio Martín Suárez y cedida por sus herederos a la hermandad. 

El 26 de mayo de 1926, una vez realizada la restauración del Simpecado,  en un nuevo Cabildo se acuerda lo siguiente: “Que esta Joya, quede a perpetuidad en la Capilla que D. José Anastasio Martín ha construido a tal efecto en la calle Rivero nº 7”.

Tras el fallecimiento de Presidente de la Hermandad D. Salvador Japón Ronquillo, toma posesión como presidente D. Antonio Ramírez Lama; entre sus primeras decisiones como Presidente, destacamos las gestiones con la familia  Martín Serrano de la cesión de una parte de la casa que Anastasio Martín poseía, para se edifique una Capilla para dar culto a nuestro venerado Simpecado, como era deseo de Anastasio Martín Suarez, ya fallecido y de su hijo José Anastasio, por la fuerte vinculación con el  Rocío de Coria, casa que la Hermandad del Rocío ya se estaba utilizando como Capilla. Esta casa había sido lugar de encuentro para Cabildos de Hermanos, reuniones de la Junta de Gobierno y donde se habían materializado multitud de acuerdos, entre la Hermandad y el Sr. Martín Suárez.

1850. Tabla original del primer cajón de la Hdad. del Rocío, donado por los Herederos de Anastasio Martín al Museo del Rocío
El domingo 21 de marzo de 1954, se celebró en la Parroquia de Santa María de la Estrella, la bendición de una campana para la Capilla del Rocío, que lleva el nombre de  “Blanca Paloma” y otra para la Casa-Hermandad de Coria, en la aldea del Rocío, realizadas en Villanueva de la Serena, (Badajoz).

El día 10 de mayo de 1955, el Presidente  de la Hermandad del Rocío Antonio Ramírez Lama y la Junta de Gobierno reciben en la Capilla del Rocío al Excmo. Sr. Arzobispo Coadjutor de Sevilla, Don José María Bueno Monreal.

En el mes de mayo de 1965, la Capilla de Ntra. Sra. del Rocío de la Hermandad de Coria, de nuevo se encontraba en obras por el peligro de derrumbe que presentaba el techo de la misma. A los Hermanos de la hermandad se les envia la siguiente circular:

 A LOS ROCIANOS DE CORIA

             ¡Corianos! No Hemos llamado nunca a tu corazón para asuntos del Rocío, pero no tenemos más remedio, porque dos motivos muy importantes nos urgen a ello.

             Uno: la Capilla de la Virgen en Coria está en construcción, por encontrarse en franca ruina la techumbre y es de absoluta necesidad.

            Empezada la obra con algún fondo que tenia la Hermandad y algunos donativos de contados hermanos, nos encontramos en estos momentos con la obra mediada y los fondos completamente agotados y por eso, acudimos a la generosidad rociera y el amor que todo coriano tiene a la Santísima Virgen del Rocío.

             ¡No es lujo lo que necesitamos para la Capilla, es absoluta necesidad!

             Otro motivo que nos induce acudir a vuestra generosidad, es que todavía Coria no  ha aportado nada para la obra del Santuario del Rocío y Coria rociera cien por cien, no puede dejar  de poner su grano de arena en la casa de la Madre de Dios, Madre nuestra del Rocío a la que en todo momento aclamamos con todo nuestro corazón.

             Rociero de Coria, cuando vayas al Rocío no tengas que dolerte de no haber aportado nada para el nido de la Blanca Paloma.


El miércoles 3 de junio de 1965, día de la salida de la Hermandad hacia el Rocío, el Presidente de la Hermandad, la Junta de Gobierno, así como el Hermano Mayor  Francisco Blanco Campos, reciben al Arzobispo de Sevilla Excmo. Sr. Don José María Bueno Monreal, quien en su visita Pastoral,  realizó la Consagración de la Capilla, para que pudiera abrirse al culto en el momento que estén finalizadas las obras, en las que se emplearon a fondo José, Manuel y Antonio Ortega Rodríguez, entre otros hermanos, ellos realizaron la carpintería artística del interior de la capilla, colocaron la solería y  la bella azulejería que conforma el Camarín de la Virgen.

Dibujo de Antonio Alfaro Suárez, para la Hermandad Matriz de Almonte 1994

El día 22 de julio de 1966, se reúne la Junta de Gobierno para anunciar el comienzo de la segunda fase de las obras de remodelación en la Capilla de Ntra. Sra. del Rocío, para ello se ha organizado por los Hermanos, José Parra Jiménez y Antonio López Cardo, un partido de fútbol con un resultado altamente beneficioso para la Hermandad, para  estos se les pide a todos los reunidos un voto de gracia, por su esfuerzo y dedicación, así como por el especial cariño hacia la Hermandad que tienen estos Hermanos. Así mismo se aprueba la composición de  la Comisión encargada de finalizar las obras de la Capilla formada por: Francisco Blanco Campos, Manuel Ortega Rodríguez, José Ortega Rodríguez, Nicolás Rodríguez González, Manuel González de la Rosa, y Diego Japón Ruíz, este ultimo como depositario de la Comisión.

El Presidente de la Hermandad Antonio Ramírez Lama, da cuenta de las obras que se han venido en realizando en la Capilla de Nuestra Señora del Rocío y de los actos religiosos que han tenido lugar: el solemne traslado  del Simpecado desde la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz, que han sido en estos meses las encargadas de custodiar nuestro glorioso Simpecado. Con este motivo se organiza un solemne triduo en honor a la Santísima Virgen del Rocío los días 24, 25 y 26 de mayo de 1968,  celebrándose la primera Misa en la Capilla del Rocío. 

El Director Espiritual de la Hermandad D. Manuel Marroco Merino, hizo patente su agradecimiento: “a la Junta de Gobierno  por su labor y a cuantas personas han colaborado en la realización de las obras, bien con su aportación económica o con el medio que le fue posible”.

El 22 de noviembre de 1970, visita de nuevo la Capilla del Rocío el Arzobispo de Sevilla Excmo. Sr. D. José María Bueno Monreal, que se llevó una grata impresión de las obras de remodelación realizadas en la Capilla, siendo en todo momento acompañado por la Junta de Gobierno y su Presidente.

Tras la celebración de la Romería el 16 de junio de 1980,  la Hermandad presidida por Francisco Campos Peña, recibe en la Capilla del Rocío al  Cardenal de Sevilla, Excmo. Sr. D. José María Bueno Monreal, quien en esta visita Pastoral hace constar en el Libro de Actas lo siguiente: "Todavía, después de la anterior visita en el año 1975, me concede el Señor visitar y bendecir a estos queridos Hermanos de la Blanca Paloma de la Hermandad del Rocío de Coria del Río, que Ella nos alcance la Paz y la fraternidad en Cristo".

En el año 2015  mientras se realizaron las obras de construcción del nuevo retablo y Camarín para el Simpecado, eliminación de humedades, entre otras importantes reformas, el Simpecado de la Hermandad del Rocío, ha permanecido en el Sagrario de la Parroquia de Santa María de la Estrella.

El día 10 de diciembre de 2016, tras la Solemne Función Eucarística que se celebró en la Parroquia de Santa María de la Estrella de Coria del Río, presidida por D. Antonio Santos Moreno, Párroco y Director Espiritual de la Hermandad, se trasladadó el Simpecado de la Hermandad del Rocío de Coria hasta su Capilla, siendo bendecida por D. Antonio Santos Moreno. 
Al acto asistieron una amplia representación de las Hermandades de Coria, la Hermandad Matriz de Almonte, Madrina de la Hermandad del Rocío de Coria, las Hermandades Rocieras Ahijadas de La Puebla del Río, Almensilla y Santa Fe, el Consejo de General de Hermandades y Cofradías así como una amplia representación del Ayuntamiento de la localidad y de Hermanos de la Hermandad, que estaban ansiosos de ver el resultado de la restauración llevada a cabo en los últimos meses, siendo el ceramista Joaquín Gallardo el autor de los distintos murales cerámicos que conforma la nueva decoración de la Capilla.


Desde el Consejo General de Hermandades y Cofradías, queremos felicitar a la Junta de Gobierno de la Real, Imperial, Ilustre y Antigua Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Coria por la obras de restauración y por el enorme esfuerzo y sacrificio realizado.