CONSEJO GENERAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS  
CORIA DEL RÍO

Semana Santa de Coria del Río, Declarada de Interés Turístico


Distintas son las razones para que la Semana Santa de Coria del Río haya sido declarada de Interés Turístico. La calidad artística de sus imágenes, la belleza de sus pasos, la esencia histórica de las hermandades que procesionan desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, así como la espiritualidad y religiosidad que despiertan en el pueblo de Coria. 

En nuestra Semana Santa se representa de forma ordenada en sus calles y plazas la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, mediante procesiones que se celebran desde tiempo inmemorial, como "Los Abrazos", con sencillas escenas que el pueblo siente como históricas por la naturalidad y emotividad que encierran.

La Semana Santa en la actualidad se inicia con la Procesión de Palmas del Domingo de Ramos que se organizan en las Parroquias de Santa María de la Estrella y de San José. Históricamente esta fiesta revestía, desde el siglo XVI que sepamos, una cierta solemnidad cívica. Era costeada por el Ayuntamiento que asistía a ella corporativamente. Desde hace unos años, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II ha quedado reducida a un sencillo acto litúrgico que consiste en una breve procesión alrededor de las Parroquias, seguida de los oficios correspondientes a ese día.

En la tarde del Domingo de Ramos hace su su estación de Penitencia la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud en su Sagrada Entrada en Jerusalén y María Santísima de la Victoria, hermandad conocida con el sobrenombre de “La Borriquita”. Se caracteriza por la gran cantidad de niños y niñas que desfilan con su atuendo nazareno, siendo la mayor parte del itinerario de día y por las calles mas céntricas del municipio. El Santísimo Cristo de la Salud procesiona sobre un pollino y María Santísima de la Victoria bajo su palio azul, haciendo que ésta sea una estampa sin igual, para el enorme gentío que se agolpa en las calles. Otra particularidad es el hábito nazareno: antifaz  y túnica  de color blanco y escapulario de color azul pavo. El santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de la Victoria, son obra del escultor e imaginero Darío Fernández Parra. 

Lunes Santo. Desde el arrabal de Coria del Río, de la Capilla de Jesús Cautivo hace su salida procesional la Humilde y Fervorosa Hermandad, Cofradía de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús Cautivo, Ntra. Sra. del Dulce Nombre de María, San Lucas Evangelista y Santa Ángela de la Cruz. Esta  Hermandad se acerca hasta el centro del municipio desde el popular barrio de la Blanca Paloma, contando entre sus hermanos nazarenos con muchos niños y niñas que por el horario de salida encuentran en esta Hermandad su principal advocación. La talla de Jesús Cautivo, es quien acerca a muchos corianos hasta su capilla la tarde noche de Lunes Santo, imagen datada  en el siglo XVII, atribuida  al circulo de Pedro Roldan. Dicha imagen con anterioridad fue titular de otra Hermandad de Penitencia bajo la advocación de Jesús El Nazareno y ha permanecido en la Parroquia de Santa María de la Estrella hasta finales de los años 70, de ahí que muchas personas mayores tengan sus ojos puestos en esta preciosa talla. Otro de los atractivos de esta hermandad es el atuendo nazareno, de color blanco de cola con cinturón de esparto. La Virgen del Dulce Nombre es obra del escultor e imaginero Fernando Castejón López. 

Desde la Parroquia de San José, en la tarde noche de Martes Santo hace su estación Penitencial la Hermandad de Ntro. Padre Jesús de la Paz en su Presentación al Pueblo, María Santísima de Gracia y Esperanza , san Juan Evangelista y Patriarca Bendito Señor San José, Hermandad conocida por el nombre de su Parroquia “San José”.  Teniendo en cuenta que su mayor privilegio es que todo el Barrio donde se ubica la Hermandad, prepararan durante semanas el recibimiento a sus imágenes con la mejores galas. Esta hermandad aunque discurre por la Carrera oficial, su principal itinerario se centra en las calles de su barrio, donde rinden pleitesía a sus sagrados titulares. El habito nazareno en los tramos del Señor visten túnica y capa crema y antifaz burdeos y en los tramos de la Virgen, túnica y capa crema y antifaz de color verde esperanza. La imagen del Jesús de la Paz y de la Virgen  de Gracia y Esperanza son obra de Fernando Castejón López.
 
El Miércoles Santo, al atardecer, hace su estación de penitencia la Antigua Hermandad de Jesús el Nazareno y Cofradía de Marineros, Fervorosa Hermandad de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder y Ntra. Sra. del Carmen. Radica en una capilla adosada al edificio de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Estrella. La primitiva imagen de la Patrona de los marineros residía en una una capilla situada en el Prado de la Magdalena. La primera noticia que tenemos de esta capilla es del año 1772. En 1866 se suprime el Hospital de la Caridad, situado en la que hoy es entrada por calle Cervantes a la Avenida 1º de Mayo; la Hermandad se trasladó a la capilla de dicho Hospital, más tarde pasó a la Ermita de San Juan Bautista y posteriormente a su emplazamiento actual la Parroquia de Santa María de la Estrella. Los nazarenos, con túnica y antifaz morados y capa blanca, acompañan a las imágenes del Cristo con la Cruz a cuestas y de la Virgen del Carmen, obras ambas del imaginero contemporáneo Francisco Buiza Fernández. El paso del misterio, obra de Antonio Martín presenta una magnífica talla de gusto neobarroco en madera de coabilla. El paso de Virgen es obra de la viuda de Villarreal, en cuyos talleres se hicieron los varales y jarras, y de J.R. Ramos de Rivas, que labró la peana y respiraderos, siendo los bordados obra de José Mejías Japón y Francisco Franco Ortega, de estilo plateresco con algunas concesiones al barroco.

En la noche del Jueves Santo hace su salida la  Humilde y Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz, Purísima Concepción de María  y San Juan Bautista, la hermandad data de principios del siglo XVI, teniendo su sede en la Ermita de San Juan Bautista, declarada Bien de Interés Cultural. La procesión, nazarenos con túnica blanca y antifaz y capa verde, se compone de dos pasos; el primero, con la imagen de Cristo muerto en la Cruz, es de estilo neoclásico de líneas muy severas. La carpintería es obra del maestro Antonio Ortega y las tallas de los respiraderos, medallones de la canastilla y evangelistas del artífice sevillano Barbero. El paso de Virgen, de estilo plateresco, es obra completa de Villareal, excepto los dos ángeles portadores de las antorchas que son de autor desconocido. Los bordados fueron realizados por Elena Caro dentro del estilo llamado Juanmanuelino, la imagen de la Inmaculada Concepción es obra de Rafael Barbero Medina, año 1953 y el Cristo de la Vera-Cruz esta datado en el año 1500, perteneciente a la Escuela de Gil de Síloe. Los dos momentos más interesantes del recorrido, tanto por los valores estéticos como por la dificultad y emoción que encierran, son las "subidas" y "bajadas" a lo largo de la cuesta escalonada de la calle de San Juan, mientras las campanas de la Capilla doblan a difunto. Es tradición, -no sabemos si por dificultad real para detener el paso de la Virgen entre los escalones o si por pundonor de los hermanos costaleros en su último esfuerzo-, que los pasos bajen y suban la cuesta de un "tirón", sin descansar a lo largo de toda la calle. 

La Muy Antigua, Fervorosa y Venerable Hermandad Servita y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro, Cristo Resucitado y Ntra Sra. de la Soledad Coronada, hace su salida procesional en la noche del Viernes Santo. Un numeroso cuerpo de nazarenos con túnica y antifaz negros y capa blanca acompaña a la imagen de Cristo Yacente, obra de Francisco Buiza Fernández, que procesiona en una urna. El paso, de madera al estilo neoclásico, es obra de A. Ortega, los entrepaños plateados, así como la urna, fueron labrados por el orfebre Villareal, ambos de estilo plateresco. El paso de la Virgen, neobarroco, es también obra del mismo orfebre. El bordado juanmanuelino del palio fue realizado por las monjas del Convento de Santa Isabel y el manto por Piedad Sánchez, la Virgen de la Soledad fue realizada entre los siglos XVI-XVII, de autor anónimo. Ante el paso de Cristo unas jóvenes ataviadas y portando los atributos simbólicos representan la Fe y a la Verónica.

La noche del Sábado Santo, tras la celebración de los Oficios de Resurrección, el pueblo queda ensordecido por el repique de campanas y el estruendo de los cohetes. Comienzan en este momento las fiestas de la Resurrección, con los popularísimos "abrazos". Al amanecer la Virgen de la Soledad inicia una nueva salida procesional en dirección a la Parroquia de Santa María de la Estrella. La Virgen, ahora en "paso de gloria", sin palio y sustituido el manto negro por otro carmesí, camina al encuentro de su Hijo. Al acercarse el paso a la puerta principal del templo parroquial, donde realiza su salida la imagen del Santísimo Cristo Resucitado, encuentro se produce en el centro de la plaza. Los pasos son despojados rápidamente de sus candelabros y flores y se acercan uno al otro hasta permanecer juntos frente a frente; tras unos instantes de quietud comienzan a elevarse, inclinándose hacia adelante hasta que las imágenes se tocan simulando un abrazo.La acción se repite tres veces consecutivas en las que la aproximación es cada vez mayor, en la tercera, la corona de la Virgen y las potencias del Resucitado entrechocan. Seguidamente los dos pasos son introducidos en el templo y, tras la celebración de una Misa solemne, vuelven a salir en procesión de regreso a su capilla. La imagen de Cristo Resucitado es obra de José Luis Pires Azcárraga, 1944.